miércoles, 18 de marzo de 2009

Las uñas de la curia

Tenemos a la jerarquía eclesiástica en ebullición orgiástica de dudas y zozobras. No es solo por causa nuestra, pobres mortales, que al fin y al cabo no tenemos lo que nos merecemos, también lo están entre ellos. Entre equivocaciones papales, errores arzobispales, mentiras obispales y tergiversaciones sacerdotales nos están poniendo la sensibilidad a flor de piel, ya no ganamos para disgustos.
En estos dos meses y medio que llevamos de año hemos visto como nuestro santo-futuro-beato pontífice, ha rectificado su propia decisión de des-excomulgar a los escindidos lefrevianos paralizando des-excomunión de la excomunión (suena raro ¿verdad?, a mi también me lo parece), hecho que le honra y que demuestra una vez más que rectificar es de sabios aunque en este caso podríamos decir que es de falibles o erráticos, quedando convertido en un mito (en su tercera acepción, como muchos sospechábamos) la infalibilidad del papa, sea este quien sea.
Este papa del que dicen las buenas lenguas (arzobispales sin ir más lejos) que está muy solo en el Vaticano y que no se siente apoyado por sus correligionarios (en su segunda acepción) trata de apretar el paso ante los cambios que se producen cada día en nuestra sociedad, pero como todos sabemos los pasos grandes cuando se llevan faldas provocan tropiezos. Dice el refrán que el que tropieza y no cae avanza un paso, pero me temo que los tropezones del dieciséis palitos romano están provocando caídas, algunas de ellas, ironías del destino, conducen a la hilaridad del que las escucha, otras en cambio provocan catástrofes sangrientas.
Veremos no tardando, que este señor “de mozo muy jaranero, muy galán y algo torero” como decía Machado, se desdecirá de muchas otras estupideces que se le ocurren durante el desayuno tras noches de insomnio tántrico-místico en su limbo particular (deberían dejar de llevar esas hierbas tan raras al vaticano, úsese en su quinta acepción claro). Espero especialmente una rectificación concreta y es referente al asunto del infierno (no se rían que a mi no me hace gracia). Como algunos de ustedes sabrán no hace mucho tiempo el neo-papa desmintió al anterior, Juanpa dos palitos, en el asunto del infierno moral-metafísico que el patrocinaba, y nos dijo “el infierno si existe y no está vacío…”, también nos dijo “… se necesita un ayuno de imágenes y palabras. Tenemos la necesidad de un poco de silencio”, cualquier avezado comentarista de noticias habría añadido: “siga usted su propio consejo y cállese un poco”.
Ante el temor que me inspira la existencia física del infierno, mi mente desestabilizada por esta nueva realidad, me ha empezado a bombardear con una larga serie de preguntas y que voy a trasladarles a ustedes por ver si tienen alguna respuesta que satisfaga mi inquieto espíritu.
¿Cuánto tiempo se tarda en llegar al infierno una vez muerto?
¿Llegas al infierno muerto o pasas a un estado semi-comatoso que permita disfrutar de las constantes aberraciones y castigos que allí te infligen?
¿Puedes ver, sentir o palpar a los que sufren contigo? Y si es así, ¿Podría hacerle una pregunta a Juanpa dos palitos? Es que cuando se murió me dejó con alguna duda.
Las respuestas a estas preguntas son importantes para cualquier humano que se precie de serlo, sé que alguno de ustedes volverá a pensar, se le ha ido la “pelota” de nuevo, pero yo que ustedes me lo plantearía, si tardas mucho en llegar al infierno, llegas muerto y además los que están contigo te ven, te sienten y pueden palparte, el castigo consiste en soportar a tus congéneres, que es básicamente lo mismo que padecemos durante toda nuestra vida, y no en las llamas que te consumen eternamente, ni en el castigo de no ver a dios, hecho al que por otro lado, ya estamos más que acostumbrados y no sería muy duro de soportar.
No querría terminar esta carta sin hacer referencia a las disputas arzobispales que se están manteniendo también en esta semana, hace algún tiempo en Brasil una niña de nueve años, fue violada por su padrastro quedando embarazada tras la agresión. Por si fuera poco, esta niña de treinta y seis kilos y menos de metro y medio de estatura llevaba siendo violada desde los seis años y antes de realizarle el aborto terapéutico, se le detectaron dos embriones. A la niña se le practicó un aborto a las quince semanas con la autorización materna y según permite la ley de ese país.
El monstruo José Cardoso Sobrino, arzobispo-venenoso-vipéreo-dañino-pérfido-nocivo-retorcido-hiriente, hijo nacido del incesto de la virgen y el gran cristo (en forma de paloma eso si), seguidor de su padre y secuaz de la puta de babilonia-romana-apostólica y grandísima católica, madre de todas las desgracias, destino de pederastas y travestidos, ninfómana del dolor apoteósico del mundo en definitiva, se lanzó a los medios cual borrico sobre caldero de zanahorias, afirmando que “la ley de dios está por encima de cualquier ley humana”, calificando “mucho más grave el aborto que los crímenes perpetrados por el padrastro”. Logró con su simiesca actitud de primate no evolucionado, que la pandilla de fundamentalistas de los que vive y a los que absorbe el cerebro y la cartera, bloqueasen el centro hospitalario, no permitiendo que se llevase a cabo la operación a la niña. Finalmente asociaciones de derechos humanos lograron que si se realizase.
Según datos estadísticos, el treinta por ciento de la violencia doméstica en Brasil conlleva abuso sexual o violación, ¿Cuántas víctimas necesita el injuriador José Cardoso? Como dice el arzobispo y presidente de la Academia Pontificia para la Vida, Rino Fisichella, “son otros los que merecen la excomunión”, pero yo diría más, son otras las que debieron abortar en su día para que malformados como José Cardoso no hubieran venido al mundo. No se abracen ni lancen vítores a favor del Rino (-ceronte-) Fisichella, padrino de más de cien millones de africanos que mueren de sida por su política contra los preservativos, este señor en lo único en lo que le enmienda la plana al engendro de Cardoso es en cuanto a la prisa por llevar a cabo la excomunión de la niña violada, de su madre y de los médicos que la hicieron la operación y que ha provocado que salga en la prensa. ¡Maldita sean mis ojos que me permiten ver estas cosas!

La verdad es tan grande que no cabe en ningún sitio

No es difícil imaginar que a lo largo de toda una vida de informático he tocado más teclados que féminas, esto que con plausible sinceridad les cuento no ha de sorprender a nadie (menos aún a los que me conocen). Aunque estúpido en sí mismo no es ni más ni menos que un eufemismo de mi personalidad. En estos tiempos que corren cualquier humano que se precie de serlo, distingue un ratón de una rata, igualmente deberíamos distinguir a un tonto de otro.
No tenemos más que entrar en cualquier página web para darnos cuenta que todo aquel que sepa encontrar las teclas en el desordenado teclado puede hacer su página web, de la misma manera que cualquiera que sepa diferenciar los dos extremos de una aguja puede hacer vestidos de alta costura, espero que en el caso de los fontaneros cuando arreglen un inodoro, sean receptores de sus propios deméritos.
Como decía un amigo mío, italiano el hombre, y sin entender lo que decía, “sapatero a tus sapatos”, gran dicho que en su boca adquiría una connotación tan despectiva como de desarraigo cultural, aun teniendo como tenemos los mismos padres. Pero nuestros anticuados esquemas se quedan obsoletos cuando leemos que el fraude informático por phising supone unos ingresos de más de cuatro mil millones de euros al año y que casi la totalidad de los identificados (que no detenidos) son jóvenes menores de edad que trabajan en paraísos legales como Ucrania, Rusia, etc.
No deja de ser curioso como la democracia de internet se expande por el mundo, no es fácil de imaginar cómo países que apenas tienen control sobre sus arsenales nucleares puedan controlar semejantes tejemanejes (en su segunda acepción), pero hay otros datos que confirman que la democracia (la de internet que no la de la vida real por supuesto) ya existe, Suiza es el país que más spam recibe y Rusia el que más genera, sin embargo España es el octavo que más recibe pero el séptimo que más genera, podría deducirse que la venganza es un plato que se ha de servir frío, en este caso siberiano si me permiten el chiste fácil.
Por otro lado hace poco he leído una noticia que me ha dejado harto preocupado, nuestro amadísimo Benedicto dieciséis palitos ha desexcomulgado (disculpen que me haya inventado el término, pero también pensé que una excomunión era para toda la vida, como los diamantes y no hay palabra en castellano para este sucio acto de quitar una excomunión. Algunos de nosotros teníamos la confianza que una vez conseguido no teníamos que seguir haciendo méritos para mantener el statu quo conseguido) a los obispos lefebvrianos (pero no lo tomen al pie de la letra ya que nos advierten sobre la no neutralidad del artículo), este señor fundó la Fraternidad Sacerdotal San Pío diez palitos en la que aleccionan a jóvenes muertos (en su cuarta acepción por supuesto), futuros sacerdotes que defienden la vuelta a la tradición de la iglesia católica, estropeada por el concilio Vaticano dos palitos. Además si entran en su página (hecho que no recomiendo, aunque no tiene desperdicio), podrán ver que además son unos “pelotas” (en sus acepciones doce u ocho, como prefieran), no he visto servilismo más grande que este, “Apoyo a Benedicto XVI”, a rey muerto, rey puesto y viva el rey.
Para que se hagan una idea, este tal Lefebvre nos dejó perlas como “no se puede dialogar con los masones ni con los comunistas, no se dialoga con el diablo”, cofundador del Coetus Internationalis Patrum principal defensor de la confesionalidad del estado y de reducir el poder del papa sobre los colegios episcopales. Este punto me lleva a una reflexión, nuestro despreciado Monseñor Rouco ¿no será un lefebvriano de incógnito? Su defensa de una España grande y libre (bajo el yugo pontificio por supuesto) y sus ganas de hacernos vivir como él quiere, coinciden en gran medida con las posturas del grupo de padres que he mencionado antes y de algún ayatolá también, por supuesto, el integrismo religioso no tiene fronteras ni corazón.
¡Qué tema este!, hace que me desvíe de lo que estaba intentando contar.
Dentro del grupo de desexcomulgados está un personaje que ha saltado a la palestra últimamente por la negación del holocausto judío, el afamado y director de la Fraternidad Sacerdotal san Pío diez palitos, Richard Williamson. Me pregunto si el transformista (en su tercera acepción por supuesto) Ratzinger se ha equivocado, a pesar de su infalibilidad o si ya lo sabía y ha actuado premeditadamente.
Yo que no tengo la cualidad de la ingenuidad ni el defecto de ser creyente me inclino más por lo segundo que por lo primero, aunque sea dar la razón a la “generosa” iglesia en el tema de la infalibilidad. Recordemos que nació en la Alemania de 1927, se formó en las escuelas del Ministerio del Reich para la educación del pueblo y la propaganda dirigido por Goebbles y seguramente vio como se llevaban a cabo las grandes quemas de libros “perniciosos” que se hicieron durante los años de su infancia. Con esta infancia, es lógico pensar que fuera nombrado cardenal-obispo de Ostia (otro chiste malo sin duda) y prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe continuadora del legado y trabajo de la sagrada congregación de la “Romana y Universal Inquisición”, maldita educación infantil siempre nos obliga a ser lo que no queremos.
Otro detalle, casi sin importancia, el actual responsable de esta renovada inquisición es William Joseph Levada, arzobispo de Portland desde 1986 hasta 1995 y que se declaró en bancarrota tras pagar más de cincuenta y tres millones de dólares en acuerdos extrajudiciales con los más de ciento treinta denunciantes de abusos sexuales cometidos en esta diócesis, la segunda con más denuncias en Estados Unidos tras la de Boston, digno sucesor del actual jefe del Estado Vaticano.

La iglesia y nuestro dinero, como ganarse el cielo en la tierra

Nos encontramos ante una iglesia católica desesperada y arruinada, económica y moralmente hablando, y por lo tanto beligerante en sus formas y procedimientos. El constante ataque al que nos vemos sometidos aquellos que no compartimos sus creencias nos está poniendo muchas veces entre la espada y la pared.Las llamadas a la desobediencia civil, a no respetar la ley ni los veredictos judiciales, a no cumplir con sus obligaciones tributarias, al solicitar constantemente gasto público mediante la presión social y política no responden sino a una pérdida de identidad y de razón.

Durante los últimos mil cuatrocientos años han hecho y deshecho cuanto les ha apetecido, es la primera vez en la historia que la sociedad da la espalda al clero y a sus "milongas" (en su sexta acepción), se encuentran en su menor índice de apoyo militante desde que se fundó la romana (Del lat. [statera] romāna: coloquialmente hablando).

Países como España e Italia, baluartes del catolicismo a ultranza están dando la espalda, cada vez en mayor grado, a la ingenuidad de los ideales cristianos, retrógrados socialmente hablando e infantiles en su bibliografía, cada vez estas sociedades, son más conscientes del flaco favor que han hecho durante estos siglos y de la tergiversación histórica que se ha llevado a cabo, simple y llanamente para mantenerse en el poder.

Mediante el control de la cultura, la iglesia católica ha sabido conservar el poder que acumuló de manera artera durante el desmembramiento del imperio romano, tras siglos de prohibir la lectura de la biblia a los creyentes, de no dispensar el conocimiento que había acumulado en sus manos, e incluso de hacerse indispensable en cargos públicos. Todos esos siglos en los que han escrito y redactado la historia con el prisma de su exclusivo interés, en los que nos han disfrazado las mentiras y las medias verdades como dogmas de realidad, han hecho de nosotros cadáveres culturales, hemos tardado más de mil trescientos años en decir basta, pero con un coste muy elevado que aún hoy seguimos pagando. Es tan difícil quitarse ese yugo como separarlo de las flechas.

Los prejuicios católicos implantados durante siglos han supuesto para la civilización un auténtico desastre, lo que inicialmente podría haber sido una fe basada en el amor al prójimo lo convirtieron con sus ansias de poder en una fe basada en la acumulación de riquezas y de poder, lo seguimos sufriendo todos y cada uno de los días de nuestra triste historia.

Me parece penoso que nuestra sociedad acepte infinitamente mejor ver imágenes en televisión en las que degüellan a una persona que una pareja manteniendo relaciones sexuales, esa mentalidad de ofensa hacia nuestro cuerpo y hacia el de los demás que nos han grabado a fuego, nos ha convertido en pedófilos enfermos, violadores, maltratadores, asesinos y por último en suicidas.

Para que se hagan una idea de la situación actual de la romana, a principios del siglo diecinueve palitos, casi el ochenta por ciento de las tierras del campo español se las repartían entre municipios, cabildos, etc. y la iglesia, concretamente cerca de doce millones de hectáreas en manos de la jerarquía eclesiástica sobre cincuenta millones aproximadamente del total de España.

Además de este pequeño latifundio, estos señores contaban con diezmos, primicias, censos, derechos señoriales y un largo etcétera de medios de financiación que les hacía ser ni más ni menos que el principal poder económico de la época.

En 1.812 se lleva a cabo la primera reforma legal para incorporar al estado mediante desamortización (en su segunda acepción) las propiedades de las comunidades religiosas extinguidas; entre 1.834 y 1.835 se suprimieron la Inquisición, la Compañía de Jesús (si, si otra vez) y aquellos conventos y monasterios con menos de doce miembros. También en 1.835 se produjo la famosa desamortización de Mendizábal que radicalizó las medidas de las anteriores desamortizaciones, suprimiendo las órdenes religiosas al considerarse desproporcionados los bienes que acumulaban.

En 1.836 el vicario de cristo en la tierra, Goyo dieciséis palitos rompe las relaciones con el estado español. En 1.837 se suprimió el diezmo y las primicias y se extendieron las desamortizaciones al clero no incluido en las órdenes religiosas, pero se aprueba en la constitución de 1.837, que el estado español está obligado a mantener el culto y los ministros de la religión católica. Este artículo junto con el nuevo modelo de financiación aprobado que repartía (el pago por supuesto) de manera más equitativa el diezmo anterior entre todos los ciudadanos permite mejorar las relaciones entre los vaticanos y el estado español, llegando incluso a declararse la confesionalidad del estado en la constitución de 1.845 y firmando un Concordato en 1.851 por el cual el poder religioso reconoce el régimen de Isabel dos palitos.

Entre 1.845 y 1.928 se produce un empobrecimiento de tal calibre en el clero español (no en la jerarquía por supuesto, de todos es sabido que es más fácil gestionar a unos pocos que a muchos) que el episcopado solicita a Primo de Rivera una mejora en los salarios que el estado paga a los párrocos, la respuesta fue clara, los propios católicos son quienes deben ayudar y mantener a sus religiosos.

En la constitución de 1.931 se declara que el estado no tiene religión oficial, que la libertad de conciencia y derecho a profesar o practicar libremente cualquier religión quedan garantizados y separa de manera clara el estado y la iglesia, convirtiéndola en una mera ( en cualquiera de las dos acepciones) asociación y eliminando todas las aportaciones dinerarias que se realizaban anteriormente, lo que provoca de nuevo la ruptura de relaciones entre la romana y el estado.

El golpe de estado del difunto fascista-genocida-dictador Franco saca a los obispos y prelados a la palestra, el arzobispo Isidro Gomá es el primero en apuntarse en apoyo a los golpistas, el obispo de Salamanca, Enrique Pla y Deniel director de Acción Popular, fue el segundo (por milésimas) en dar su apoyo a los sublevados.

Con la victoria militar de los franquistas la iglesia salió de su precaria situación económica, en 1.939 se restablecen las obligaciones económicas del estado y la confesionalidad del mismo, firmándose el concordato en 1.953, con las siguientes perlas:

Primero, "El estado español reconoce a la iglesia católica el carácter de sociedad perfecta", no es nadie el pio doce palitos haciendo pactos.

Segundo, "reconocimiento internacional de la santa sede por parte del estado español", vamos sin ir a la ONU ni nada.

Tercero, "reconocimiento del pleno derecho de la iglesia católica de adquirir, poseer y administrar todo tipo de bienes".

Cuarto, "se determina una indemnización por las desamortizaciones realizadas hasta la fecha".

Quinto, "se concede a la iglesia la posibilidad de recabar libremente de los fieles prestaciones, tanto muebles como inmuebles para la prosecución de sus fines".

Como dice un amigo mío, de aquellos polvos, vienen estos lodos. Queda claro con este pequeño estudio de la historia que lo que más daño les hace a las asociaciones de malhechores es la cartera, en cuanto se la quitas dejan de vivir.

Sigamos marcando la "x" en nuestras declaraciones de impuestos pues heredaremos el reino de los cielos manteniendo a los travestidos de roma con sus trajes de seis mil euros, sus zapatos de charol y sus joyas de relumbrón.

Obediencia y ley de Género

Cada día la prensa nos informa muy detalladamente de las muertes que se producen en España por violencia machista, y no de género como nos camuflan los medios de información, somos capaces de soportar las palabras y su significado, no las imágenes llenas de sangre y violencia con las que a diario nos bombardean, sin tener en cuenta los horarios ni el objetivo del medio.
Las cifras según la asociación Red Estatal de Organizaciones Feministas Contra la Violencia de Género, son de ciento quince muertes en el año 2008, cien en el 2007, ciento once en el 2006. No es de extrañar que este país, plagado de sinvergüenzas en el que la cultura del pelotazo se impone a la del trabajo y la iglesia católica se inmiscuye perentoria y cotidianamente en cualquier decisión, no logre reducir esta lacra social.
La repudia de los autores, la más absoluta confrontación con los que amenazan, golpean, acosan, el rechazo social y familiar a aquellos que vilipendian a los que dependen de ellos, la persecución judicial, policial y social con todas nuestras armas y con todas nuestras fuerzas. Podría seguir así durante páginas y páginas, pero se quedarían sólo en eso, palabras, como las que escuchamos a diario y siempre tras una nueva agresión, mutilación o asesinato.
¡Basta ya! Esta sociedad necesita hechos, no necesitamos carteles que nos informen, ni que nos enjuicien por no ir a comisaría cada vez que nuestros vecinos discuten, no necesitamos volver a la época del colaboracionismo nazi, ni convertir en espías a nuestros amigos, necesitamos cultura y educación, necesitamos que nuestros hijos comprendan y asuman como deberán comportarse cuando sean adultos, necesitamos que la sociedad no justifique ningún caso de malos tratos, necesitamos que nuestras madres hagan comprender a sus hijos que son iguales en casa, que las tareas del hogar no son responsabilidad de sus hermanas y que no tienen más derechos ni obligaciones que ellas y que a pesar de lo que dice la santísima (en su décimo primera acepción por favor o en la octava si no les causa malestar) iglesia católica al respecto, SI somos iguales, ante la ley y ante dios, si en verdad, este hubiera existido o hubiera muerto, jubilado o dimitido hace años.
Esto no podrá hacerse hasta que no se institucionalice el raciocionio de la igualdad, hasta que todos los estamentos de la sociedad asuman su papel para conseguir este objetivo. Pero para eso necesitamos más realidades y menos palabras. El gobierno de España va a destinar más de mil cien millones de euros para políticas de igualdad, pero yo me pregunto ¿para qué sirven cuando más de un 90% de la población española se declara católica?
Alguno de ustedes estará pensando, "ya se le ha ido la pelota", posiblemente así es, pero me gustaría que leyeran (aunque no creo que puedan terminarla) la encíclica que dejó a sus ovejas el pastor y vicario del cristo nonato (en su segunda acepción, no se enfaden) católico, Pio once palitos en 1930 y que nuestro amado ex-inquisidor aún no ha negado "CASTI CONNUBII" y en la que explica a todo su rebaño, como debe ser un matrimonio.
Como supongo que ninguno de ustedes la leerá (están empezando a caerme bien) les pongo un párrafo que no tiene desperdicio: "Consolidada, por último, la sociedad doméstica con el vínculo de este amor, es necesario que florezca en ella lo que San Agustín llama jerarquía del amor. Jerarquía que comprende tanto la primacía del varón sobre la esposa y los hijos cuanto la diligente sujeción y obediencia de la mujer, que recomienda el Apóstol en estas palabras: Estén sujetas las mujeres a sus maridos como al Señor, pues que el varón es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza de la Iglesia".
Podría haberme quedado ahí, pero como solemos decir algunos, lo que va mal, siempre puede ir peor, tratando de arreglarlo nos deja la siguiente sinfonía al refinamiento: "Tal sumisión no niega ni quita la libertad que en pleno derecho compete a la mujer... pues si el varón es la cabeza, la mujer es el corazón, y como aquél tiene el principado del gobierno, ésta puede y debe reclamar para sí, como cosa que le pertenece, el principado del amor". En fin no quiero ni imaginar en lo que estaba pensando el bueno del Pío cuando escribió esto, "principado del amor". ¡Manda huevos!
¿Para cuándo otra crucifixión?, creo que no teniendo "cristos" a mano, deberíamos empezar por su vicario en la tierra.
Para finalizar, no resisto la tentación de indicarles esta referencia (estúpido ) por si alguno de ustedes "padece la misma enfermedad" que el estúpido que cuenta lo que le sucedió.
No olviden si localizan las señas del doctor Sr. Jesús del que nos habla, ponérmelas en los comentarios, nunca se sabe si algún día llego a padecerla yo también.

Que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu mano izquierda

Debemos estar preparados para el futuro, esta frase que podría servir para darnos la bienvenida en cualquier hogar, no es ni más ni menos que uno de los mejores epitafios que he leído.

Supongo que el optimismo se ha instaurado en mi cabeza pero no dejo de dar vueltas al motivo de mi alegría, debe ser desde que el señor Obama ha asumido el poder del imperio. Comentando con unos amigos, argumentaba que las primeras cuatro decisiones que ha tomado invitan al optimismo. Estas cuatro medidas son, eliminar la tortura, volver a trabajar e investigar con células madre, volver a incluir en las listas para recibir ayudas a las organizaciones a favor del aborto y cerrar una cárcel ajena al sistema judicial.

Si se hubiera incorporado a la tertulia un cosmonauta tras más de ocho años en el espacio y sin noticias de la tierra, seguramente pensaría que estábamos hablando de algún país africano, pero como estar desinformado en este planeta globalizado no es posible, debemos pensar que nos hemos vuelto locos, unos por creer que hablábamos de África y otros por el optimismo.

La prensa global y la ampliación de las horas de emisión televisiva han hecho que este planeta pierdan el norte demostrándonos que la memoria humana es algo inútil desde todo punto de vista y perecedero sin lugar a dudas, de nada sirven las hemerotecas y archivos, cada día saltan a los titulares de la prensa grandes noticias sensacionalistas, la mayoría de las veces negando el titular del día anterior o cambiando la opinión dada con el desparpajo del inocente (aunque podría decirse del inculto).

No tenemos nada más que leer (si se pueden permitir el lujo) la prensa digital, artículos deslavazados en los que no se puede distinguir la opinión de la noticia, con expresiones y conjugaciones mal utilizadas, los artículos enfadados con los sustantivos, un largo sin fin de despropósitos, motivados sin duda por las prisas y la mala calidad del producto que se realiza.

Pero no podemos quedarnos en la forma, cada vez que analizo el contenido me doy cuenta que deberíamos pagar a un psicólogo para que les oriente, no es posible que no se den cuenta que lo que hoy es verde mañana sea azul y que sin el menor rubor, defiendan con uñas y dientes lo que hace días criticaban sin misericordia.

Cada año tenemos al menos dos partidos de futbol del siglo, cada día tenemos un superlativo nuevo (que por supuesto no existe en el diccionario) para la crisis, cada día veo que son incapaces de aclarar los términos de su raciocinio sin poner en peligro su cuenta de resultados, cada edición oculta los problemas de sus socios-patrocinadores-pagadores de publicidad, tenemos que asumir cualquier tabú de su invención o convención, como si fuera nuestro y por si fuera poco cuando te dan la palabra, la tergiversan, limitan, trastocan, trabucan, censuran, no dan oportunidad de réplica, te enjuician sin criterio o con criterio dispar, en función del día y la hora.

Si la noticia tiene sangre vemos sangre, si la noticia tiene dolor vemos sangre y dolor, si la noticia no tiene importancia aparece en las portadas, es tan importante que la cadena o periódico sean los primeros en los índices de audiencia o que hayan incrementado el número de lectores que el programa de conciertos del Auditorio Nacional o de las exposiciones del museo del Prado, es más importante quien se casa con quien que …, realmente que cualquier otra noticia del día. A la mínima desplazan a tropecientas personas, equipos, etc. para hacer informativos especiales desde los sitios más estúpidos y sin relevancia, realmente nos hemos vuelto locos, que importancia tendrá desde dónde nos cuenten las noticias, que importancia tendrá que nos repitan una y otra vez las mismas imágenes mientras el corresponsal de cualquier sitio nos explica en directo lo que está viendo, a quién le afecta realmente saber si en el minuto dos se ha producido el estallido de una bomba o si ha sido en el minuto doce, si fueran tan exhaustivos con la calidad de sus productos no estaríamos como estamos.

Son incapaces de relacionar dos noticias contradictorias y aclarar los términos de ambas, sin ir más lejos la semana pasada todos los medios “aplaudían con las orejas” (ellos si pueden por supuesto) cuando un juez ha abierto un caso contra el estado de Israel por unos crímenes de hace meses, como si no se llevaran matándose desde hace más de veinte años, pero lo que no se han dado cuenta es que hacía menos de una semana han estado criticando la falta de medios de los juzgados y los jueces en España. No estaremos tan mal cuando nos dedicamos a juzgar al mundo, o no tiene importancia que el hijo de alguien no reconozca a su padre tras más de ocho años de esperar el juicio, habiéndole retirado el régimen de visitas para prevenir daños.

Como se puede aplaudir la actuación del juez cuando ha dejado sin atender a los que le pagamos para defender a los que no tienen defensa, como puede la prensa de este país decir que los jueces no tienen medios y aprobar estas actuaciones sin criticarlas (no tanto la esencia del proceso sino la oportunidad del mismo).

Si su mano izquierda averiguase lo que hace su mano derecha podríamos tener la seguridad (al menos en parte) que lo que nos cuentan realmente nos interesa o tiene algún valor.