Lo primero querría pedir disculpas a los que van a leer esto y les va a molestar lo que se van a encontrar, pero no me apetece, sinceramente.
Es que, es que ... ya no me quedan palabras para mostrar mi indignación, están logrando sacar lo peor que hay en mí, y supongo, espero y deseo que el de ustedes.
Desde la transigencia, la cooperación y el posibilismo, cada día veo que soy menos, que no cuento, casi que no existo ni para los estamentos públicos, ni para la clase dirigente, ni para los cargos electos, cada día me hacen dar un paso más hacia el radicalismo, la intransigencia, la pelea, estoy harto señores.
Tengo que asumir que soy un apestado fumador por el bien común, tengo que asumir que mis impuestos se vayan a la cloaca eclesiástica, tengo que tragarme la bilis cada vez que veo los crucifijos en los lugares públicos, pero ¿tengo que asumir que a los islamistas les moleste mi perro?
Pues voy a dar un salto, no un paso, hacia el extremismo más extremista de los extremos y me voy a cagar en las asociaciones islámicas a las que les molesta lo que soy, en las instituciones que se postran ante las minorías con riesgo de exclusión, en todos aquellos que no tienen más objetivos en la vida que obligarme a vivir como ellos quieren sin tener en cuenta mis creencias, mis ilusiones y mis derechos. En todos aquellos que antes de venir a vivir entre nosotros ya sabían como éramos y aún así pretenden que vivamos como a ellos les interesa, en todos aquellos que se quejan porque sus hijas deben tener educación física en los colegios pero no les importa obligarlas a casarse con catorce años, en todos aquellos que cagan mirando a la meca y escupen en la cara de los que les hemos acogido como vecinos y en todos aquellos que se aprovechan de las instituciones para acondicionar nuestras vidas a sus falacias religiosas.
Voto por que les retiren los derechos civiles, los familiares, los religiosos. !Qué se vayan¡, pero no de aquí, que se vayan a tomar por el culo, que no puedan vivir tranquilos en sus refugios occidentales, vienen en busca del maná (en su tercera acepción por supuesto) y vaya si lo encuentran.
¿Mi perro es impuro? Incultos, neandertales, amorales, retrasados mentales que no tenéis más que prejuicios (en su segunda acepción, claro está) contra aquellos que no piensan como vosotros, fascistas, idiotas, que necesitáis de idioteces para sentiros queridos por vuestro profeta machista, ladrón y asqueroso camellero; no me extraña que sigáis anclados en el siglo V de donde no debisteis pasar, ni para acabar con vosotros sirvieron los papas de mierda y su pétrea iglesia de pederastas.
Ya no me valen las explicaciones de islamistas no radicales, no veo la diferencia, cuando alguien tergiversa mis creencias me hago oír, lucho por cambiar esa situación, mi silencio me hace culpable. Ya no aguanto a los políticos de mierda de este país que se van a buscar limosna a la casa del jeque mientras este alimenta a los imanes carroñeros que se dedican a predicar la doctrina más radical y perniciosa del islam en nuestra propia casa.
Finalmente querría pedir disculpas a aquellos que no les ha molestado lo que han leído porque ellos si se merecen las disculpas.