miércoles, 18 de marzo de 2009

La verdad es tan grande que no cabe en ningún sitio

No es difícil imaginar que a lo largo de toda una vida de informático he tocado más teclados que féminas, esto que con plausible sinceridad les cuento no ha de sorprender a nadie (menos aún a los que me conocen). Aunque estúpido en sí mismo no es ni más ni menos que un eufemismo de mi personalidad. En estos tiempos que corren cualquier humano que se precie de serlo, distingue un ratón de una rata, igualmente deberíamos distinguir a un tonto de otro.
No tenemos más que entrar en cualquier página web para darnos cuenta que todo aquel que sepa encontrar las teclas en el desordenado teclado puede hacer su página web, de la misma manera que cualquiera que sepa diferenciar los dos extremos de una aguja puede hacer vestidos de alta costura, espero que en el caso de los fontaneros cuando arreglen un inodoro, sean receptores de sus propios deméritos.
Como decía un amigo mío, italiano el hombre, y sin entender lo que decía, “sapatero a tus sapatos”, gran dicho que en su boca adquiría una connotación tan despectiva como de desarraigo cultural, aun teniendo como tenemos los mismos padres. Pero nuestros anticuados esquemas se quedan obsoletos cuando leemos que el fraude informático por phising supone unos ingresos de más de cuatro mil millones de euros al año y que casi la totalidad de los identificados (que no detenidos) son jóvenes menores de edad que trabajan en paraísos legales como Ucrania, Rusia, etc.
No deja de ser curioso como la democracia de internet se expande por el mundo, no es fácil de imaginar cómo países que apenas tienen control sobre sus arsenales nucleares puedan controlar semejantes tejemanejes (en su segunda acepción), pero hay otros datos que confirman que la democracia (la de internet que no la de la vida real por supuesto) ya existe, Suiza es el país que más spam recibe y Rusia el que más genera, sin embargo España es el octavo que más recibe pero el séptimo que más genera, podría deducirse que la venganza es un plato que se ha de servir frío, en este caso siberiano si me permiten el chiste fácil.
Por otro lado hace poco he leído una noticia que me ha dejado harto preocupado, nuestro amadísimo Benedicto dieciséis palitos ha desexcomulgado (disculpen que me haya inventado el término, pero también pensé que una excomunión era para toda la vida, como los diamantes y no hay palabra en castellano para este sucio acto de quitar una excomunión. Algunos de nosotros teníamos la confianza que una vez conseguido no teníamos que seguir haciendo méritos para mantener el statu quo conseguido) a los obispos lefebvrianos (pero no lo tomen al pie de la letra ya que nos advierten sobre la no neutralidad del artículo), este señor fundó la Fraternidad Sacerdotal San Pío diez palitos en la que aleccionan a jóvenes muertos (en su cuarta acepción por supuesto), futuros sacerdotes que defienden la vuelta a la tradición de la iglesia católica, estropeada por el concilio Vaticano dos palitos. Además si entran en su página (hecho que no recomiendo, aunque no tiene desperdicio), podrán ver que además son unos “pelotas” (en sus acepciones doce u ocho, como prefieran), no he visto servilismo más grande que este, “Apoyo a Benedicto XVI”, a rey muerto, rey puesto y viva el rey.
Para que se hagan una idea, este tal Lefebvre nos dejó perlas como “no se puede dialogar con los masones ni con los comunistas, no se dialoga con el diablo”, cofundador del Coetus Internationalis Patrum principal defensor de la confesionalidad del estado y de reducir el poder del papa sobre los colegios episcopales. Este punto me lleva a una reflexión, nuestro despreciado Monseñor Rouco ¿no será un lefebvriano de incógnito? Su defensa de una España grande y libre (bajo el yugo pontificio por supuesto) y sus ganas de hacernos vivir como él quiere, coinciden en gran medida con las posturas del grupo de padres que he mencionado antes y de algún ayatolá también, por supuesto, el integrismo religioso no tiene fronteras ni corazón.
¡Qué tema este!, hace que me desvíe de lo que estaba intentando contar.
Dentro del grupo de desexcomulgados está un personaje que ha saltado a la palestra últimamente por la negación del holocausto judío, el afamado y director de la Fraternidad Sacerdotal san Pío diez palitos, Richard Williamson. Me pregunto si el transformista (en su tercera acepción por supuesto) Ratzinger se ha equivocado, a pesar de su infalibilidad o si ya lo sabía y ha actuado premeditadamente.
Yo que no tengo la cualidad de la ingenuidad ni el defecto de ser creyente me inclino más por lo segundo que por lo primero, aunque sea dar la razón a la “generosa” iglesia en el tema de la infalibilidad. Recordemos que nació en la Alemania de 1927, se formó en las escuelas del Ministerio del Reich para la educación del pueblo y la propaganda dirigido por Goebbles y seguramente vio como se llevaban a cabo las grandes quemas de libros “perniciosos” que se hicieron durante los años de su infancia. Con esta infancia, es lógico pensar que fuera nombrado cardenal-obispo de Ostia (otro chiste malo sin duda) y prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe continuadora del legado y trabajo de la sagrada congregación de la “Romana y Universal Inquisición”, maldita educación infantil siempre nos obliga a ser lo que no queremos.
Otro detalle, casi sin importancia, el actual responsable de esta renovada inquisición es William Joseph Levada, arzobispo de Portland desde 1986 hasta 1995 y que se declaró en bancarrota tras pagar más de cincuenta y tres millones de dólares en acuerdos extrajudiciales con los más de ciento treinta denunciantes de abusos sexuales cometidos en esta diócesis, la segunda con más denuncias en Estados Unidos tras la de Boston, digno sucesor del actual jefe del Estado Vaticano.

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